
Varias veces al día, sentado o de pie, respira regularmente y permite penetrar en ti la energía que le rodea, cierra los ojos e imagina el flujo de la luz y la energía que fluye a través de ti con cada respiración. Al acabar deshazte de todos los pensamientos y sentimientos negativos o desagradables.
Medita en movimiento. Correr, caminar, bailar, hacer deporte, hagas lo que hagas hazlo sin coacción, sin propósito, sólo por el placer del movimiento.
Medita en el trabajo. Aplica la consciencia a tu actividad profesional, respirando calmadamente, sin tratar de evaluar nada, ni juzgar.
Haz varias pausas a lo largo de tu día. En esos momentos, sólo asegúrate de observar tu respiración. Disfruta y se consciente de cada momento que pasa,
Escribe tus preocupaciónes, más tarde desecha las descripciones negativas y reten los deseos y las descripciones positivas. Esto hará posible, que mantengas tu energía positiva y la fuerza de sus pensamientos.