
En un 90% es agua, no cabe duda que la sandía es la fruta del verano. En batido, ensalada, o al natural, siempre nos refrescará.
Llena de agua
Compuesta en un 92% de agua, la sandía es la fruta perfecta para evitar la deshidratación. Su pulpa roja ayuda a refrescar y purificar el cuerpo.Ligeramente dulce, también es muy baja en calorías y se puede consumir durante todo el verano sin temer por tu línea.
Fuente de sodio y potasio
Con el calor y la sudación una pérdida significativa de sodio y de potasio puede causar náuseas, deshidratación, calambres musculares y mareos. Por eso cuando aprieta el calor consumir sandía previene estos riesgos.
Fuente de vitaminas
Fuente de vitamina C, la sandía es buena para el sistema inmunológico.También promueve la salud de los dientes, las encías, y ayuda a prevenir el daño celular. Su contenido en vitamina B6 la hace importante en la formación de tejidos. Por último, su contenido en vitamina A nos ayuda a tener unos ojos sanos
Estimulante sexual
Hasta la fecha, la sandía es la fuente de la citrulina más conocida. En Estados Unidos, los investigadores han demostrado que este aminoácido promueve la dilatación de los vasos sanguíneos. Por lo tanto consumida en grandes cantidades la sandía podría favorecer las erecciones.
Diurético natural
La sandía es una fruta muy diurética y ayuda a luchar contra la retención de líquidos. Si se consume en grandes cantidades, puede ser un poderoso laxante y puede ayudar a regular nuestra la flora intestinal.
Virtudes dermatológicas
El licopeno, un antioxidante presente en la sandía, mejora la capacidad de las células de la piel para protegerse de los rayos ultravioleta y reduce por lo tanto el riesgo de quemaduras solares. También es muy buena para hidratar la piel en profundidad.